Nuestra Historia
Las familias crearon las primeras asociaciones
que apoyaban a las personas
con discapacidad intelectual o del desarrollo.
Y lucharon para conseguir recursos como colegios de educación especial o residencias.
Poco a poco, las entidades se fueron haciendo más profesionales con nuevos proyectos y programas para las personas con discapacidad intelectual.
Las familias junto con las personas profesionales y las entidades siguen trabajando para conseguir derechos y la plena inclusión.
El gran reto es que las propias personas con discapacidad
sean protagonistas, lideren sus vidas y participen en la sociedad de forma plena.





