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Muchas personas con discapacidad intelectual y del desarrollo
tienen dificultades para tener amigos y amigas.
Por eso, Plena inclusión CV ha realizado una serie de talleres
de formación sobre relaciones de amistad
y buen trato.
El fin de fiesta de los talleres ha sido un encuentro lúdico
en una sala de ocio de Valencia.
Allí las personas han podido bailar, divertirse
y conocer a gente.
A partir de ahora, se espera que vuelvan a quedar
de manera autónoma.
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A pesar de los avances legales y educativos, las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo siguen encontrando muros invisibles que les impiden construir amistades genuinas y ser tratadas con respeto en su entorno cotidiano.
“En un parque cualquiera de la ciudad, María, una joven de 28 años con discapacidad intelectual leve, observa a un grupo de personas de su edad que ríen y comparten historias. Ella quiere acercarse, participar, ser parte del grupo, pero le frena el miedo al rechazo. No es una escena aislada. Es un reflejo de la realidad que viven miles de personas con discapacidad intelectual en su día a día: la dificultad para establecer vínculos sociales, moverse en los mismos entornos que el resto, ir a la discoteca o ser tratadas como iguales”
En los últimos años, los discursos sobre inclusión han ganado espacio en la agenda política y educativa. Sin embargo, muchas personas con discapacidad intelectual siguen experimentando aislamiento social y un trato condescendiente que, aunque no siempre es malintencionado, perpetúa su exclusión.
Plena inclusión CV defiende que el principal obstáculo no está en la discapacidad, sino en las actitudes del entorno. “Las barreras más difíciles de derribar son las barreras sociales como el miedo, la sobreprotección, la falta de paciencia o la empatía, lo que impide que las personas con discapacidad intelectual tengan oportunidades reales de crear amistades, que son esenciales para su bienestar emocional”.
Las relaciones de amistad y el buen trato no solo son deseables: son derechos fundamentales. La soledad y el aislamiento afectan gravemente la salud mental de cualquier persona, y en el caso de quienes tienen discapacidad intelectual, la falta de vínculos significativos puede amplificar sentimientos de inseguridad, ansiedad y baja autoestima.
Consciente de esta realidad, Plena inclusión CV ha puesto en marcha talleres para fomentar relaciones de amistad sanas y el buen trato. El eje central de estos talleres recae en la importancia de construir relaciones personales basadas en el respeto, la empatía y la libertad de elección. A lo largo de varias semanas, los y las participantes han reflexionado sobre la amistad, los buenos tratos, la gestión emocional y la necesidad de contar con apoyos adecuados para desarrollar su vida social de forma plena y segura.
El broche final al ciclo de talleres se ha dado en un encuentro lúdico celebrado en la sala Matisse, un lugar integrado en una zona de ocio de Valencia, con el objetivo de que las personas que participaron en los talleres se conocieran mejor y pudieran establecer relaciones de amistad más estrechas, para después quedar y realizar actividades lúdicas de manera independiente.
Al encuentro asistieron casi 50 personas con discapacidad intelectual y del desarrollo, junto a personas de apoyo y voluntarias de entidades socias, para compartir, disfrutar y poner en práctica todo lo aprendido durante las sesiones formativas. Más allá de ser un espacio de celebración, buscaba fomentar oportunidades reales de conexión y convivencia, generando un ambiente inclusivo donde cada persona pudiera expresarse libremente, conocer a otras y comenzar a tejer vínculos de amistad fuera de los espacios controlados. “Generamos contactos y espacios para compartir experiencias, apoyamos para la construcción de redes personales, y bajo estas circunstancias cada persona pueda decidir cómo y con quién quiere disfrutar de su tiempo libre”.
Para Plena inclusión CV, “los apoyos son necesarios”. Incide en la importancia de implicar también a las familias, acompañando desde el respeto y favoreciendo entornos que animen a sus hijos e hijas a tener una vida social activa y autónoma.
“Tenemos un compromiso con la inclusión real, con el derecho a las relaciones afectivas y la creación de espacios donde todas las personas puedan desarrollar su proyecto de vida con apoyos, sí, pero también con libertad”, sentencia la responsable del proyecto en Plena inclusión CV.
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