En ocasiones, y en determinados contextos, nos encontramos con algunas personas con discapacidad intelectual y del desarrollo, que presentan conductas complejas como son agresividad, bloqueos o autolesiones, que impactan y limitan en cuanto a la participación en el entorno. En realidad, no son expresiones arbitrarias ni carentes de sentido, en la mayoría de los casos, son una forma de comunicación ante entornos poco accesibles, carencia en el apoyo emocional, y/o barreras que se encuentran para expresar necesidades básicas.
En Plena inclusión CV, nos hacemos eco de la necesidad de sensibilizar y transformar la mirada social, puesto que la falta de conocimiento general sobre su origen y significado, lleva con frecuencia a respuestas inadecuadas, exclusión o intervenciones restrictivas no deseables.
En general, son comportamientos que silencian las necesidades de las personas, y por tanto, limitan la participación en el entorno, excluyendo a las personas de la sociedad.
Queremos resaltar que más que una conducta problema que estigmatiza, es un reto a la hora de comprendernos y comunicarnos, de ahí que sea un desafío para profesionales, familias, entornos educativos, sanitario, y en la comunidad en general.
En la sociedad, tratar a las personas con dignidad y respeto, desde la comprensión, es un mínimo para tener una vida plena y de calidad. Desde una perspectiva individual podemos cambiar el enfoque comprendiendo estas conductas como el reflejo de un entorno que debe mejorar sus apoyos. La pregunta ya no es “¿qué le pasa a esta persona?”, sino “¿qué necesita esta persona y cómo podemos acompañarla mejor?”.
En definitiva, este tipo de conductas pueden ser desafiantes, pero realmente son una puerta abierta para comprender, para acompañar mejor. Detrás de este comportamiento hay una necesidad de ser respetada y validada.
Cuando dejamos de ver el problema y lo convertimos en una mirada a la persona, empezaremos a entendernos…
En este episodio contaremos con Merche Trapero, psicóloga con 9 años de experiencia con menores en situación de riesgo y exclusión social, y con 14 años de experiencia en el mundo de la discapacidad intelectual y del desarrollo. Actualmente trabaja en el C.O. Koynós y Xexu y Cristina , padres de una persona con discapacidad intelectual.

